Un tal Poe

Un descarado dolor de espalda le produjo rabia desde temprano. Enderezarse era una pesadilla parecida a agarrarse los dedos con la puerta del auto y para colmo, las veredas cubiertas de fina escarcha lo obligaron a caminar doblándose 45° hacía el pie que tocaba el suelo en un intento despreciable de fomentar la estabilidad ySigue leyendo “Un tal Poe”

Todos los colores del universo

Eloisa se miraba al espejo con extremo cuidado. Tenía miedo de perderse algún detalle. Sabía que la transformación ocurriría de un momento a otro. No había tiempo que perder. Su corazón ya no resistiría otro invierno. Debía suceder pronto, ese mismo día o cuanto mucho al siguiente. Los cambios, aunque sutiles, ya habían comenzado. LoSigue leyendo “Todos los colores del universo”

La hermosa libertad de haberse quitado el zapato que le producía el malestar. 

Carla se revuelve brutalmente en su asiento. Lleva puesto un vestido corto, oscuro, suave a la vista y quizás al tacto. Sus botas negras raspan el piso queriendo sacar lustre a la baldosa. Se dobla para un lado, se arrepiente, gira sobre su propio eje, se dobla para el otro. Verla ahí sentada, retorciéndose comoSigue leyendo “La hermosa libertad de haberse quitado el zapato que le producía el malestar. “

Las flores que había guardado en mis bolsillos se esfumaron

–Que saliera a caminar en una tarde tan hermosa como aquella no era ninguna novedad, dice Fresia, que empezó a contar la anécdota sentada en su sillón de pelos rosados y había migrado lentamente, como un gusanito de seda, hasta quedar sentada sobre la mesa de café, –todos conocen mi gusto por los paseos alSigue leyendo “Las flores que había guardado en mis bolsillos se esfumaron”

Cuando pare de llover

“Solamente sacó los zapatos. Se lo había dicho una amiga. Que saque los zapatos, que los zapatos no se pueden volver a usar, que nadie puede caminar su vida de nuevo. Esas cosas que nos inventamos para darle un sentido a la nada.” Mercedes hace dedo en una ruta incendiada por el medio día ySigue leyendo “Cuando pare de llover”