Algunas apreciaciones sobre “La mujer en la ventana”

La doctora Ana Fox amanece confundida. Tiene los ojos hinchados, la piel grisácea y el pelo seco. Una camisa enorme la cubre, probablemente la que fuera de su marido, de quien dice estar separada. Se levanta, se cubre con una bata larga y empieza a deambular por las ventanas.