A rastras la taza y su cuerpo.

“Muy temprano, de madrugada, incluso antes que el sol, Pedro enciende la primera luz. A su derecha, en la mesita de noche, el velador relampaguea hasta acomodarse al voltaje y brillar apenas sobre la cabecera de la cama. Las pantuflas le quedan grandes. Camina arrastrando los pies para no perderlas. Observa un momento su propioSigue leyendo “A rastras la taza y su cuerpo.”

Seguir siendo sombra

“(…)Dicen que ella levanto la vista de su lectura y que cuando sus ojos se sumergieron en el océano de caramelo que la observaba, las tulipas se apagaron por varios minutos. Algunas estallaron. Los filamentos derretidos se fundieron en los portalámparas. Imagínense. La luz y la sombra. Eran el día y la noche mezclándose enSigue leyendo “Seguir siendo sombra”

Los accidentes

“Era un día helado, enterramos a la gata, después agarramos la caja y la prendimos fuego en el patio de atrás. A esas pulgas que escaparon de la tierra y del fuego las mató el frío.” Camila Fabbri estudió dramaturgia, actuación y narrativa. Escribió y dirigió obras de teatro, colaboró en medios gráficos y escribióSigue leyendo “Los accidentes”

Bajo la Santa Rita

“Primero que nada, debo confesar que lo amaba. Lo amé por mucho tiempo y casi desde el principio, desde que pude hablar con él y al instante amé las primeras palabras que salieron de su boca, siempre seca y ajada. Las amé porque era él quien las pronunciaba, sorprendentemente bellas, unidas con cintas de seda,Sigue leyendo “Bajo la Santa Rita”

Nada contra que chocar

“Como se reían”, escribía en una de sus novelas Cesar Aira. Se reían de lo que él decía con seriedad, de los temas de sus historias, de sus diálogos. Y eso lo atormentaba, puesto que no era su intención hacer reír a nadie. Sin embargo, las situaciones cotidianas transformadas en sátiras hilarantes hacían que susSigue leyendo “Nada contra que chocar”